Cuarto Medio sobre el Lenguaje
LA COMUNICACIÓN, UN ACTO SOCIAL
COMUNICACIÓN
La comunicación consiste en un acto mediante el cual un individuo (ser humano, animal u objeto) establece con otro u otros un contacto que le permite transmitir una determinada información.
La realización de un acto comunicativo puede responder a diversas finalidades:
a. Transmisión de información.
b. Intento de influir en los otros.
c. Manifestación de los propios estados o pensamientos.
d. Realización de actos.
Los elementos que intervienen en un proceso de comunicación son:
a. Emisor.- Sujeto que produce el acto de comunicación.
b. Referente.- La realidad extralingüística a la que alude el mensaje comunicativo.
c. Código.- Conjunto de signos, relacionados entre sí, y de reglas de construcción, a disposición del emisor y del receptor.
d. Mensaje.- Resultado de la codificación, portador de la información o conjunto de informaciones que se transmiten.
e. Canal.- Medio físico por el que circula el mensaje.
f. Receptor.- Sujeto que descodifica y recibe el mensaje.
g. Contexto.- Conjunto de factores y circunstancias en las que se produce el mensaje y que deben ser conocidas tanto por el emisor como por el receptor. Podemos distinguir distintos tipos de contexto:
Contexto situacional.- Circunstancias espaciales y temporales en las que se produce el acto comunicativo.
Contexto sociohistórico.- Conocimiento de la época en la que se producen los mensajes.
Contexto lingüístico.- Lo dicho antes o después de un enunciado puede condicionar su interpretación.
h. Ruido.- Perturbaciones no previstas ni previsibles que destruyen o alteran la información. El ruido aparece en casi todos los procesos comunicativos.
i. Redundancia.- Elementos innecesarios que aparecen en un mensaje y que sirven, entre otras cosas, para combatir el ruido. Las redundancias pueden ser de dos tipos:
Redundancias que dependen del propio código.
Redundancias que dependen de la voluntad del emisor.
Podemos encontrarnos con dos tipos de procesos comunicativos:
a. Comunicación unilateral.- Acto en el que un emisor emite un mensaje que el receptor percibe.
b. Comunicación bilateral.- Acto en el que un emisor emite un mensaje que percibe el receptor y, posteriormente, ese receptor se convierte en emisor de un nuevo mensaje que captará el antiguo emisor.
LAS FUNCIONES DEL LENGUAJE.-
Al establecer cualquier proceso de comunicación nuestra intención principal es comunicar un determinado contenido a un receptor, pero aparte de esa función primordial, el uso del lenguaje puede ser usado para desempeñar muchas otras funciones, como estableció Roman Jakobson en la década de los 60. Jakobson termina la exposición de su teoría recordando que la función principal del lenguaje es la de comunicar y que los actos comunicativos no tienen por qué manifestar una única función, sino que lo normal es que parezcan varias mezcladas, aunque en cada caso pueda predominar una sobre las otras.
El signo lingüístico
Como ya hemos visto, el signo lingüístico es un tipo concreto de señal. El primero en intentar definirla fue Ferdinad de Saussure:
“El signo lingüístico es una entidad psíquica de dos caras en la que se unen un significante (imagen acústica) y un significado (concepto)”
Pero fue Louis Hjelmslev el que nos dio el esquema definitivo del signo lingüístico. Este autor nombró a las dos caras del signo con términos diferentes:
Saussure Hjelmslev
Significante Expresión
Significado Contenido
Desde esta concepción del signo lingüístico es fácil llegar a extraer los diferentes niveles o planos del lenguaje:
FONÉTICA
FONOLOGÍA
MORFOLOGÍA
SINTAXIS
LEXICOLOGÍA
SEMÁNTICA
En otro orden de cosas, el signo lingüístico presenta una serie de peculiaridades que nos permiten caracterizarlo:
a. Arbitrariedad.- Para Saussure, el lazo que unía el significante y el significado era radicalmente arbitrario. Sin embargo, otros lingüistas, como Benveniste, prefieren hablar de que es convencional.
b. Oral.-
c. Lineal.- Al ser el significante de naturaleza auditiva, se desenvuelve en el tiempo y representa una extensión.
d. Discreto y discontinuo.- Los signos están delimitados entre sí con precisión y funcionan por presencia o ausencia global, es decir, como una unidad.
e. Mutable e inmutable.- En sincronía, el signo es inmutable, de manera que sea posible la comunicación entre los hablantes, sin embargo, en diacronía, puede cambiar, alterándose bien la expresión o bien su contenido. Este hecho es el que explica la evolución de las lenguas.
f. Doble articulación.- Podemos establecer dos niveles o articulaciones en todo signo lingüístico:
Primera articulación: los monemas (morfemas y lexemas).- Tienen la posibilidad de distinguir palabras y poseen expresión y contenido.
Segunda articulación: los fonemas.- Tienen la posibilidad de distinguir palabras, pero solo poseen expresión.
LAS VARIEDADES DE LA LENGUA
DIVERSIDAD DE SITUACIONES EN EL ACTO DE COMUNICACIÓN.-
La lengua puede presentar en sus manifestaciones concretos (el habla) diferentes variedades producidas por distintas causas que se producen en el proceso de comunicación. Las causas principales de estas variaciones lingüísticas son las siguientes:
a) Variedades diacrónicas.- Las lenguas son como seres vivos (“la lengua es como un toro”, Jesulín dixit), y como tales nacen, crecen, se reproducen y, en algunos casos, acaban desapareciendo. Este proceso vital explica las diferentes variedades que una lengua puede presentar en el discurrir de los años.
b) Variedades diatópicas.- Las lenguas también aparecen condicionadas por el lugar geográfico en el que se hablen. Este hecho explica la diversidad de dialectos y hablas locales.
c) Variedades diafásicas.- La situación de cada acto comunicativo hace que el hablante seleccione un determinado nivel de lengua con el objetivo de adecuarse a sus interlocutores. Este hecho explica la existencia de un nivel formal y de un nivel informal o coloquial, así como la existencia de niveles de lengua especiales, como las jergas y el argot.
d) Variedades diastráticas.- Por último, el nivel cultural del hablante justifica también el nivel de lengua empleado, distinguiéndose, por ejemplo, un nivel culto de un nivel vulgar de una lengua. Todos los condicionamientos antes citados suelen concurrir simultáneamente, y no de forma independiente, en la producción de cada tipo de texto. Por ejemplo, un texto perteneciente a la modalidad andaluza puede ser a la vez, según los casos, culto y formal, culto y coloquial, etc... Independientemente de tales condicionamientos, y como ya sabemos, la comunicación verbal puede ser oral y escrita. Pero entre ambas existen algunas diferencias importantes.
COMUNICACIÓN
La comunicación consiste en un acto mediante el cual un individuo (ser humano, animal u objeto) establece con otro u otros un contacto que le permite transmitir una determinada información.
La realización de un acto comunicativo puede responder a diversas finalidades:
a. Transmisión de información.
b. Intento de influir en los otros.
c. Manifestación de los propios estados o pensamientos.
d. Realización de actos.
Los elementos que intervienen en un proceso de comunicación son:
a. Emisor.- Sujeto que produce el acto de comunicación.
b. Referente.- La realidad extralingüística a la que alude el mensaje comunicativo.
c. Código.- Conjunto de signos, relacionados entre sí, y de reglas de construcción, a disposición del emisor y del receptor.
d. Mensaje.- Resultado de la codificación, portador de la información o conjunto de informaciones que se transmiten.
e. Canal.- Medio físico por el que circula el mensaje.
f. Receptor.- Sujeto que descodifica y recibe el mensaje.
g. Contexto.- Conjunto de factores y circunstancias en las que se produce el mensaje y que deben ser conocidas tanto por el emisor como por el receptor. Podemos distinguir distintos tipos de contexto:
Contexto situacional.- Circunstancias espaciales y temporales en las que se produce el acto comunicativo.
Contexto sociohistórico.- Conocimiento de la época en la que se producen los mensajes.
Contexto lingüístico.- Lo dicho antes o después de un enunciado puede condicionar su interpretación.
h. Ruido.- Perturbaciones no previstas ni previsibles que destruyen o alteran la información. El ruido aparece en casi todos los procesos comunicativos.
i. Redundancia.- Elementos innecesarios que aparecen en un mensaje y que sirven, entre otras cosas, para combatir el ruido. Las redundancias pueden ser de dos tipos:
Redundancias que dependen del propio código.
Redundancias que dependen de la voluntad del emisor.
Podemos encontrarnos con dos tipos de procesos comunicativos:
a. Comunicación unilateral.- Acto en el que un emisor emite un mensaje que el receptor percibe.
b. Comunicación bilateral.- Acto en el que un emisor emite un mensaje que percibe el receptor y, posteriormente, ese receptor se convierte en emisor de un nuevo mensaje que captará el antiguo emisor.
LAS FUNCIONES DEL LENGUAJE.-
Al establecer cualquier proceso de comunicación nuestra intención principal es comunicar un determinado contenido a un receptor, pero aparte de esa función primordial, el uso del lenguaje puede ser usado para desempeñar muchas otras funciones, como estableció Roman Jakobson en la década de los 60. Jakobson termina la exposición de su teoría recordando que la función principal del lenguaje es la de comunicar y que los actos comunicativos no tienen por qué manifestar una única función, sino que lo normal es que parezcan varias mezcladas, aunque en cada caso pueda predominar una sobre las otras.
El signo lingüístico
Como ya hemos visto, el signo lingüístico es un tipo concreto de señal. El primero en intentar definirla fue Ferdinad de Saussure:
“El signo lingüístico es una entidad psíquica de dos caras en la que se unen un significante (imagen acústica) y un significado (concepto)”
Pero fue Louis Hjelmslev el que nos dio el esquema definitivo del signo lingüístico. Este autor nombró a las dos caras del signo con términos diferentes:
Saussure Hjelmslev
Significante Expresión
Significado Contenido
Desde esta concepción del signo lingüístico es fácil llegar a extraer los diferentes niveles o planos del lenguaje:
FONÉTICA
FONOLOGÍA
MORFOLOGÍA
SINTAXIS
LEXICOLOGÍA
SEMÁNTICA
En otro orden de cosas, el signo lingüístico presenta una serie de peculiaridades que nos permiten caracterizarlo:
a. Arbitrariedad.- Para Saussure, el lazo que unía el significante y el significado era radicalmente arbitrario. Sin embargo, otros lingüistas, como Benveniste, prefieren hablar de que es convencional.
b. Oral.-
c. Lineal.- Al ser el significante de naturaleza auditiva, se desenvuelve en el tiempo y representa una extensión.
d. Discreto y discontinuo.- Los signos están delimitados entre sí con precisión y funcionan por presencia o ausencia global, es decir, como una unidad.
e. Mutable e inmutable.- En sincronía, el signo es inmutable, de manera que sea posible la comunicación entre los hablantes, sin embargo, en diacronía, puede cambiar, alterándose bien la expresión o bien su contenido. Este hecho es el que explica la evolución de las lenguas.
f. Doble articulación.- Podemos establecer dos niveles o articulaciones en todo signo lingüístico:
Primera articulación: los monemas (morfemas y lexemas).- Tienen la posibilidad de distinguir palabras y poseen expresión y contenido.
Segunda articulación: los fonemas.- Tienen la posibilidad de distinguir palabras, pero solo poseen expresión.
LAS VARIEDADES DE LA LENGUA
DIVERSIDAD DE SITUACIONES EN EL ACTO DE COMUNICACIÓN.-
La lengua puede presentar en sus manifestaciones concretos (el habla) diferentes variedades producidas por distintas causas que se producen en el proceso de comunicación. Las causas principales de estas variaciones lingüísticas son las siguientes:
a) Variedades diacrónicas.- Las lenguas son como seres vivos (“la lengua es como un toro”, Jesulín dixit), y como tales nacen, crecen, se reproducen y, en algunos casos, acaban desapareciendo. Este proceso vital explica las diferentes variedades que una lengua puede presentar en el discurrir de los años.
b) Variedades diatópicas.- Las lenguas también aparecen condicionadas por el lugar geográfico en el que se hablen. Este hecho explica la diversidad de dialectos y hablas locales.
c) Variedades diafásicas.- La situación de cada acto comunicativo hace que el hablante seleccione un determinado nivel de lengua con el objetivo de adecuarse a sus interlocutores. Este hecho explica la existencia de un nivel formal y de un nivel informal o coloquial, así como la existencia de niveles de lengua especiales, como las jergas y el argot.
d) Variedades diastráticas.- Por último, el nivel cultural del hablante justifica también el nivel de lengua empleado, distinguiéndose, por ejemplo, un nivel culto de un nivel vulgar de una lengua. Todos los condicionamientos antes citados suelen concurrir simultáneamente, y no de forma independiente, en la producción de cada tipo de texto. Por ejemplo, un texto perteneciente a la modalidad andaluza puede ser a la vez, según los casos, culto y formal, culto y coloquial, etc... Independientemente de tales condicionamientos, y como ya sabemos, la comunicación verbal puede ser oral y escrita. Pero entre ambas existen algunas diferencias importantes.


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